Gratitud

“De bien nacidos es ser agradecidos”. Eso me enseñaron en casa. Y eso es lo que procuro hacer y lo que valoro en el mundo que me rodea, pues la gratitud es, en sí misma, gratuita. Pero tiene, así mismo, un gran valor. Un valor incalculable.

Esto que digo me queda claro a diario, cuando en cualquier pueblo de Guinea, o de Tanzania, me encuentro con gente que, sin saber quién soy, incluso con cierto temor ante la exploración que les vaya a hacer, sin poder incluso comunicarse conmigo, me dan las gracias. Una gracias sinceras e infinitas por un gesto para mí tan sencillo como es darles unas gafas para ver. Unas gafas que, para ellos, suponen casi como devolverles la vida. Y eso me llega, me llena y me hace sentirme útil y feliz: muy feliz.

Alicia Navarro. Optometrista. Hospital La Arruzafa (Córdoba)

2019-08-18T21:19:11+00:00